Mitos sobre personas LGTB+

Mitos sobre personas LGTB+

A pesar de que cada vez hay mayor conocimiento y aceptación por parte de la sociedad del colectivo LGTB+ (Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales +), aún existe mucha desinformación acerca del mismo. A continuación, repasaremos algunos de los mitos más comunes acerca de este colectivo:

 

Pertenecer al colectivo LGTB+ es una elección consciente. Formar parte del colectivo LGTB+ no es algo que dependa del aprendizaje, de nuestra historia de vida o del ambiente donde hayamos crecido. Todo lo contrario, es algo innato que no se puede cambiar. Además, afirmar que algo se deriva del aprendizaje es peligroso, ya que podríamos entender que entonces se puede “desaprender” o “curar”, cosa que es completamente falsa en este caso.

Hoy en día ya no existe discriminación hacia personas del colectivo LGTB+. Aunque es cierto que las leyes y la sociedad han evolucionado en cuanto a la aceptación y tolerancia hacia este colectivo, sigue existiendo discriminación en muchos países del mundo, incluido en España. Sigue habiendo una discriminación directa, violencia física y sexual por el mero hecho de pertenecer al colectivo. Y además, también una discriminación más indirecta y no por ello menos dañina, como la invisibilización de personas del colectivo en algunos espacios.

Las personas del colectivo LGBT+ son más promiscuas. Hay personas que siguen pensando que las personas del colectivo tienen relaciones de pareja menos estables o que son más propensas a cometer infidelidades mientras están en una relación. Sin embargo, esto no sucede significativamente más en personas del colectivo, por lo que podemos afirmar que no hay diferencia en esta cuestión en cuanto a pertenecer al colectivo o no hacerlo.

Las personas del colectivo LGTB+ tienen una expresión de género diferente a las personas que no lo son. Popularmente se creía que, por ejemplo, todos los hombres gays tenían una vestimenta, expresión y gestos “afeminados”, y que al contrario sucedía con las mujeres lesbianas. Sin embargo, la expresión de género no tiene que ver con la orientación sexual ni con la identidad de género.

Una persona no es trans del todo hasta que no se hormona y se opera los genitales. No todas las personas trans pueden o quieren llevar a cabo transiciones relacionadas con la hormonación o intervenciones quirúrgicas. Por lo tanto, una persona trans no tiene ni debería de tener que completar ningún proceso concreto para ser aceptada como tal.

La bisexualidad es una fase. La bisexualidad es la orientación romántica y/o sexual en la cual las personas pueden verse atraídas por personas de más de un género. Muchas veces se ha confundido con una orientación temporal, por la cual las personas pasan durante un tiempo hasta que “deciden” su verdadera orientación. Sin embargo, es una orientación igual de estable y definitiva que el resto de orientaciones, y no porque una persona bisexual esté en una relación homosexual u heterosexual significa que ahora su orientación sea esa, sino que sigue siendo bisexual.

Los hombres del colectivo LGTB+ están más discriminados que las mujeres. Podemos pensar esto porque en ocasiones las discriminaciones más visibles se orientan a los hombres del colectivo. Sin embargo, las mujeres también sufren discriminación, sobre todo relacionada con la invisibilización y la sexualización, ya que esta discriminación se mezcla además con el machismo.

La enfermedad del VIH solo aparece en personas del colectivo LGTB+. Tradicionalmente, se asociaba exclusivamente la enfermedad del VIH a personas del colectivo, especialmente a los hombres gays, en parte como forma de estigmatizar al colectivo asociándolo a estímulos negativos. Sin embargo, encontramos dicha enfermedad tanto en personas del colectivo como en personas que no forman parte de él.

Las familias formadas por personas que no son del colectivo LGTB+ son más estables y mejores para los hijos e hijas. Hay personas que pueden seguir pensando que las familias que pertenecen al colectivo pueden influir negativamente en sus descendientes, sin embargo, no hay estudios que indiquen una diferencia a este respecto.

Las personas del colectivo LGTB+ son más propensas a tener deseos y llevar a cabo conductas pedófilas. No existe ninguna relación entre deseos y conductas sexuales hacia personas menores y el hecho de pertenecer al colectivo o no. Lamentablemente, la pedofilia se encuentra tanto dentro como fuera del colectivo.

 

Es importante seguir derribando estos mitos y crear espacios seguros para el colectivo LGTB+, dado que aún existe mucho sufrimiento y discriminación al respecto. En Tu Psicólogo en Alcalá de Henares encontrarás profesionales sensibilizados y formados al respecto, no dudes en pedir ayuda si la necesitas.

Lucía Pablos Domingo
Psicóloga General Sanitaria, Experta en Psicoterapia Integradora Infantil y Máster en Sexología y Terapia de Pareja