La Salud

La Salud

Concepto de Salud

En el primer post de este blog, creo importante comenzar por reflexionar sobre el concepto de salud (1), que se define como: «condición de bienestar tanto a nivel físico como a nivel mental y social». Debemos suponer, y se supone, que el concepto de salud no sólo da cuenta de la no aparición de enfermedades o afecciones, sino que va más allá. Por tanto, diríamos que gozar de buena salud es alcanzar un óptimo equilibrio biológico, psicológico y social; teniendo en cuenta que estos aspectos de nuestras vidas se encuentran entrelazados, además de, al menos desde nuestro punto de vista, ser inseparables. En este blog me propongo a compartir y sugerir estrategias, buenos hábitos, maneras de alcanzar ese equilibrio psicobiosocial; así como tratar noticias y/o temas de actualidad que tengan que ver con la salud y el crecimiento personal, siempre desde el punto de vista de la psicología.

(1) Siempre por salud haremos referencia a la salud física u orgánica, y a la salud mental. A menudo estos son conceptos inseparables, cuando menos dependientes uno del otro. En realidad, esta dicotomía no existe, cuerpo y mente son parte de un mismo organismo a todos los efectos. Sin embargo en numerosas ocasiones se habla de salud mental y salud física de manera diferenciada por razones didácticas o prácticas.

El Estrés

Con este ánimo, las primeras publicaciones versarán sobre el estrés, ese manido término de múltiples aristas, cuyo entendimiento y conocimiento son primordiales cuando deseamos iniciar un viaje en busca de la mejora de la salud, a través del crecimiento personal. Como creo que de todas las personas es sabido, el estrés puede llegar a convertirse en un gran peligro para nuestra salud. Ciertamente, el estrés, o respuesta de estrés de nuestro organismo, puede llegar a dañar, limitar o empeorar nuestra salud (1). Sin embargo, la respuesta -natural- de estrés es necesaria para superar las amenazas, dificultades y retos a los que nos enfrentamos en nuestra vida. El estrés no es algo nuevo, sino que desde los inicios de la humanidad ha sido un elemento fundamental para su supervivencia, al igual que lo es para todo los demás seres vivos. El problema aparece, y se propone como un peligro, cuando uno o varios sucesos estresantes sobrepasan nuestros recursos para el afrontamiento de situaciones y la adaptación al medio; o bien cuando la respuesta de estrés se mantiene activa en unos niveles desaconsejables durante demasiado tiempo. Esta última situación es bastante habitual, muy especialmente en las sociedades occidentales, donde el estilo de vida más común favorece que la respuesta de estrés se mantenga en esos niveles peligrosos para nuestra salud. Puestos en antecedentes, en las siguientes publicaciones iremos juntas recorriendo y revisando estrategias que podemos poner en marcha para intentar mantener a raya el nivel de estrés, o respuesta de estrés, de nuestro organismo.

Decálogo del Estrés

  Para ello utilizaremos una guía solvente, el decálogo del estrés propuesto por Francisco J. Labrador Encinas
Catedrático de Modificación de Conducta, en la Universidad Complutense de Madrid:

1.     Reducir en lo posible demandas excepcionales

2.     Modificar la forma de percibir las demandas del ambiente

3.     Aprender a manejar la activación fisiológica

4.     Reducir el consumo de sustancias que provoca automáticamente la respuesta de estrés

5.     Hacer ejercicio físico de forma regular

6.     Tener un descanso adecuado

7.     Aprender a organizar y manejar los pensamientos

8.     Planificación de actividades y administración del tiempo

9.     Aprender y/o mejorar habilidades sociales de relación

10.  Integrarse en grupos sociales

(Modificado de F. Javier Labrador, 1994)