A mi hijo no se le entiende al hablar

A mi hijo no se le entiende al hablar

Como ocurre con otras habilidades e hitos evolutivos, la edad a la que los niños aprenden el lenguaje y empiezan a hablar puede variar. Conocer algunos aspectos sobre el desarrollo del habla y del lenguaje, puede ayudarnos a saber si deberían o no preocuparnos como padres sobre el habla de nuestros hijos. Las dificultades en la articulación y organización del habla son normales y evolutivos hasta una determinada edad. Sin embargosi a partir de los 4 o 5 años estos problemas siguen presentes, debemos acudir a un Logopedia, que es el único profesional habilitado y cualificado para valorar, evaluar y tratar los problemas del habla de su niño. Por tanto, antes de intervenir, debemos asegurarnos de que el niño posea un adecuado desarrollo físico de los mecanismos articulatorios, pero también hemos de tener en cuenta que esperar demasiado, cuando es necesaria una intervención logopédica, podría complicar la evolución del posible trastorno. Las dificultades en la articulación de los sonidos del habla se conocen como dislalias, y para ayudaros a reconocerlas se pueden clasificar en tres grupos:

Dislalia evolutiva

Son propias del desarrollo del lenguaje, parte de su proceso de maduración cerebral y de los órganos fonoarticulatorios. Aparecen hasta los 3 ó 4 años y desaparecen por sí solas, con el tiempo, y no deben ser intervenidas antes de los 4 años, e incluso para el fonema /r/ múltiple y sinfones se debe esperar hasta los 5 años. La prevalencia de estas dificultades articulatorias es más alta en niños (16,7%) que en niñas (12,7%), siendo la educación y el número de hermanos o género, los factores más concluyentes en la dinámica articulatoria y sus patologías.

Dislalia audiógena

El niño presenta dificultad en la discriminación auditiva básica. Al no oír de forma adecuada los sonidos, no los articula correctamente. Por lo que confundirá fonemas que ofrezcan alguna semejanza. Tienen asociadas alteraciones de la voz. Estas se pueden manifestar como una altura tonal elevada, falta de armónicos en su timbre, voz nasalizada, de intensidad inestable y demasiado aguda o grave, en muchos casos con falta de entonación expresiva, ni acentuación tónica. El esfuerzo articulatorio provoca un ritmo alterado y, por tanto, las pausas y la velocidad no siguen un ritmo constante.

Dislalia orgánica

Son alteraciones en la producción oral debidas a una causa anatómica y/o fisiológica, y de origen no neurológico. Podemos clasificarlas en función de la zona afectada:

Labiales: Alteración en la forma, movilidad, fuerza o consistencia de los labios.

Linguales: La lengua es el órgano más activo en la articulación, y requiere gran precisión de movimientos.

Mandibular: Alteración en la forma de la mandíbula. 

Palatales: Debidas a malformaciones del paladar óseo y del velo del paladar.

Dentales: Debido a una alteración en la forma o posición de las piezas dentarias.

Nasales: Por lesión dentro de la nariz, como la desviación del tabique nasal.

Dislalia funcional

Producida por el uso inapropiado de los órganos fonoarticulatorios. Consiste en la dificultad que posee el niño para encontrar el punto de articulación correcto para producir el fonema deseado.

La dislalia puede interferir notablemente en la producción sonora en los primeros años de infancia, y en la edad escolar, a nivel de lectura, ortografía, lenguaje hablado y expresiones escritas. Los tipos de errores más frecuentes en las dislalias funcionales son:

Sustituciones: Se cambia un fonema por otro. Puede ser por tener parecido el punto o el modo de articulación, por asimilación de otro fonema o por una mala conciencia fonológica. Por ejemplo: /tasa/ por casa.

Omisiones: Cuando no se pronuncia un sonido inicial (/esa/ por mesa), medio (/peota/ por pelota), final (/ábo/ por árbol), o un sonido de un grupo consonántico o el grupo entero. Por ejemplo: /pato/ por plato.

Adiciones: Añadir un fonema o una sílaba en una palabra (/palato/ por plato).

Distorsiones: Cuando no se pronuncia un fonema correctamente, pero tampoco es sustituido por otro sonido de nuestro sistema fonológico. (/sshapo/ por sapo).

Inversiones o metátesis: Es el cambio de orden de un sonido o una sílaba. Por ejemplo: /cocholate/ por chocolate.

Si necesitan más información sobre las dislalias, no dude en consultarnos. En Tu Psicólogo en Alcalá de Henares estamos habilitados para evaluar e intervenir en este tipo de dificultades del habla. Será un placer poder ayudarles.

Bryan Villanueva Herrera
Graduado en Logopedia y Máster Oficial en Intervención Logopédica