La importancia de autocuidarse

La importancia de autocuidarse

El autocuidado es el conjunto de acciones que realiza una persona con el objetivo de conseguir su bienestar físico, psicológico y emocional.

¿Por qué es importante autocuidarse?

El autocuidado nos proporciona una estabilidad física y psicológica en nuestro día a día. Cuando tenemos satisfechas estas necesidades, nos encontramos en sintonía con nosotros mismos. Por ello, dedicarnos tiempo, repercute en la manera que tendremos después de relacionarnos con nuestro entorno y de desenvolveremos en las diferentes áreas de nuestra vida.

Son muchos los beneficios que nos aporta el cuidado propio, entre ellos destacamos:

1. Mejora la productividad y el rendimiento.

En nuestro día a día tenemos que asumir ciertas responsabilidades. A veces, nos podemos sentir sobrepasados, desmotivados o incluso incapaces de poder avanzar en las tareas que nos proponemos realizar.
Cuando hacemos actividades con las que nos sentimos conectados y disfrutamos de ellas, nuestro estado anímico aumenta, así como la concentración, la productividad y el rendimiento.
Por ello, es muy importante tener momentos en el día para poder realizar las actividades que nos proporcionan bienestar y que también son nuestras necesidades.

2. Favorece la autoestima

El autocuidado tiene un papel fundamental en el desarrollo, mantenimiento y potenciación de la autoestima, ya que nos ayuda a desarrollar una relación más saludable y amorosa con nosotros mismos al priorizar nuestras necesidades y dedicarnos tiempo y atención. Esto también nos permite establecer límites saludables en nuestras relaciones y tomar decisiones que nos beneficien a nivel personal.

Estudios demuestran que, las personas que peor se sienten consigo mismas, son aquellas que menos tiempo se dedican. Y tú, ¿cuánto tiempo te dedicas al día? Te invitamos a reflexionar sobre ello, sobre todo si en ocasiones te preguntas cómo mejorar tu autoestima.

3. Potencia la energía y una actitud más optimista

Cuando una persona se encuentra cómoda consigo misma, se tiene estima y dedica tiempo a realizar actividades que le gustan, la actitud que proyectan sobre su alrededor y sí mismas suele ser mucho más positiva y enérgica, ya que las acciones repercuten en el estado anímico y psicológico.

4. Fortalecimiento de las relaciones

Al cuidar de nuestras necesidades y establecer límites saludables, podemos relacionarnos de manera más auténtica y satisfactoria con los demás. Además, al estar en un estado emocional equilibrado, somos capaces de brindar un apoyo más sólido y compasivo a nuestros seres queridos.

5. Reduce el estrés y mejora de la salud mental

El estrés crónico puede tener un impacto negativo en nuestra salud física y mental. El autocuidado nos brinda herramientas para reducir el estrés y promover la relajación y el equilibrio emocional.

6. Mejora de la salud física

El autocuidado también tiene un impacto positivo en nuestra salud física. Al llevar una dieta equilibrada, hacer ejercicio regularmente y descansar lo suficiente, fortalecemos nuestro sistema inmunológico, mejoramos nuestra resistencia cardiovascular y reducimos el riesgo de enfermedades crónicas.

Tipos de autocuidado y estrategias para practicarlo.

Prestar atención a cómo nos sentimos es un paso fundamental para iniciar el autocuidado.
Es importante vigilar nuestro estado físico y emocional cada día y analizar qué factores pueden haber influido en ello. Por ejemplo, si a lo largo del día notas que tienes menos energía de lo habitual, analiza: ¿has dormido lo suficiente?; ¿has cambiado tu dieta habitual los últimos días? También puede ser, que te encuentres más agitado o angustiado de lo habitual. Entonces, pregúntate: ¿has tenido algún conflicto con alguien?; ¿necesitas expresar algo?
Una vez tomes consciencia de estas cuestiones, proponte qué necesitas aumentar o disminuir para mejorar tu bienestar físico y psicológico.
Cada persona es diferente, tiene sus propios gustos y necesidades, por lo que, generalmente las dinámicas de autocuidado aunque para muchas personas pueden coincidir, también pueden ser individuales y muy personales. Lo importante es que las que practiques te hagan sentir bien.
No tienen que tener siempre un tiempo establecido, basta con que dediques unos minutos al día.

Autocuidado físico se enfoca en mantener un cuerpo sano y activo.
Algunos ejemplos de autocuidado físico son:

• Practicar una actividad física que disfrutes de forma regular, como por ejemplo caminar, correr, nadar, pádel…
• Es importante mantener una alimentación equilibrada y nutritiva que incluya frutas, verduras, proteínas y granos enteros. Esto no significa que de vez en cuando no te puedas permitir disfrutar de tu comida favorita o de algún alimento no tan saludable. ¡Esto, de forma controlada también puede ser autocuidado!
• Descanso adecuado: duerme lo suficiente para permitir que tu cuerpo se recupere y se regenere, establece una rutina de sueño regular y crea un ambiente propicio para un descanso de calidad.
• Programa chequeos regulares y citas médicas para cuidar de tu salud física. No ignores los síntomas y busca atención médica cuando sea necesario.

El autocuidado emocional y personal se centra en mantener y promover una buena salud mental. Implica reconocer, comprender y gestionar nuestras emociones de manera saludable y de dedicar tiempo a tus propias necesidades y deseos.
Algunas estrategias para llevarlo a cabo pueden ser:

• Expresión emocional de forma conveniente, como hablar con personas de confianza: amigos, familiares o un terapeuta. Escribir en un diario también puede ser una herramienta útil para procesar tus sentimientos.
• Establecer límites asertivos en tus relaciones, tanto personales como laborales. Decir «no» cuando sientes que te estás sobrepasando y necesitas tiempo para ti mismo es importante. No te sobrecargues con responsabilidades o compromisos que te agoten.
• Prácticas de relajación como la respiración diafragmática.
• Cuidado social: mantén conexiones significativas con amigos y seres queridos. Programa actividades sociales que te hagan sentir bien y te permitan compartir momentos agradables con quienes te rodean.
• Consciencia plena en las actividades que realizas.
• Practica la gratitud y la autocompasión contigo mismo, ten afirmaciones positivas sobre ti, (reduce aquellos mensajes negativos como pueden ser los “no puedo”, “no soy capaz”, “soy un desastre…” y reformúlalos de manera realista), reconoce tus logros y valora tus propias cualidades, descubre tus fortalezas, pasiones y metas. Establece objetivos personales y trabaja hacia ellos, ya sea aprender algo nuevo, desarrollar habilidades o alcanzar logros personales.
• Tiempo para ti, para descansar y hacer actividades con las que disfrutes sin sentir culpa (como leer un libro, ver una película, tomar un baño relajante o practicar un hobby).
• Acude a un profesional de la salud mental cuando creas que lo necesitas.

En Tu Psicólogo en Alcalá de Henares siempre estamos dispuestos a ayudar a nuestros pacientes a trabajar en su autocuidado y conseguir sus objetivos, por lo que no dudéis en contactar con nosotros si lo necesitáis.

 

 

 

Marta López Calero
Experta en Terapia Infanto-juvenil